BIAR (ALICANTE / ALACANT)

Biar, un espectacular lugar en las tierras del Alt Vinalopó. Desde varios kilómetros de distancia se divisa este pequeño espacio, del que es referente su gran castillo, uno de los mejor conservados de la Comunitat Valenciana. Biar fue la última ciudad sitiada del Reino de Valencia por el monarca Jaime I, hasta conseguir su rendición a mediados del siglo XIII. Biar es, hoy día, un cuidado conjunto monumental a los pies de la Sierra de Mariola, constituyendo una verdadera atalaya y un mirador natural de las tierras regadas por el Vinalopó en su cabecera.

El término municipal de Biar, situado en la ya mencionada comarca del Alt Vinalopó, en el noroeste de la provincia de Alicante, tiene una superficie de casi cien kilómetros cuadrados. En él viven actualmente algo menos de cuatro mil habitantes, de los cuales la gran mayoría reside en la villa de Biar y el resto repartidos en lugares dispersos. Estos datos nos arrojan una baja densidad de población y nos indican la existencia de una importante superficie dedicada a cultivos y a masa forestal.

Existen evidencias de que en el actual término municipal de Biar existieron ya moradores durante la Edad de Bronce. Este hecho se ha comprobado en los diferentes yacimientos del municipio (Cova del Cantal, Cabeço de les Gerres, Cabeço Gordo, Cova Negra, etc). Habrá que esperar hasta la época medieval para poder constatar documentalmente la existencia de un espacio fortificado en territorio musulmán y que dependía de Xàtiva. Este será, probablemente, el origen del núcleo actual de Biar.

Las tropas aragonesas de Jaime I asediaron Biar a mediados del siglo XIII e hicieron que la villa se rindiese tras poco más de cinco meses de asedio, siendo a partir de dichas fechas posesión del Reino de Valencia, en virtud del cumplimiento del Tratado de Almizra, firmado por el propio Jaime I y el futuro rey castellano Alfonso X.

Aunque la población musulmana continuó habitando Biar, entre una serie de sublevaciones locales a finales de dicha centuria trajeron como consecuencia su expulsión, hecho confirmado ya en por Pedro III en un documento que repartía las propiedades entre la población cristiana. Este hecho y la condición de lugar fronterizo le propiciaron el ser una de las principales ciudades del Reino de Valencia, con voto en las Cortes.

Desde el Castillo de Biar se aprecian espectaculares vistas del valle del Vinalopó

Desde el Castillo de Biar se aprecian espectaculares vistas del valle del Vinalopó

Desde el siglo XIV, Biar adquirió especial protagonismo al ser una villa fronteriza con el señorío castellano de Villena, por lo cual su condición urbana fue reforzada por los diferentes monarcas aragoneses de la época. Ya en el XVI, la sublevación de las Germanías fue apoyada por Biar, hecho por el que fue castigada con diversas multas impuestas por la corona.

Ya en el siglo XIX la llegada del ferrocarril (la antigua vía del Tren Chicharra hoy convertido en vía verde) y la industrialización basada en el sector textil y cerámico, dieron un nuevo impulso a la economía local. Además, el cultivo del viñedo y el olivo mantuvieron a Biar como uno de los lugares de mayor desarrollo económico del interior de la provincia de Alicante.

 CÓMO LLEGAR

El acceso más frecuentado para llegar a Biar, tanto desde el sur como desde el centro de la Península es la autovía A-31, la cual hemos de dejar a la altura de la localidad de Villena, para luego tomar la carretera regional CV-799, que nos lleva directamente al núcleo. Otra opción es, si se proviene de Valencia, tomar las autovías A-7 (dirección Alcoi y Alicante) y CV-80 (dirección Villena a la altura de Castalla), para posteriormente dirigirnos por la CV-799, que, así mismo, nos llevará al centro de Biar. Finalmente se puede acceder a través de la carretera regional CV-80, donde la dejaremos a la altura de Banyeres de Mariola para tomar la CV-804, otro acceso a nuestro destino.

Localización del municipio de Biar en la provincia de Alicante / Alacant

Localización del municipio de Biar en la provincia de Alicante / Alacant

LO QUE NO DEBES PERDERTE

Biar se alza sobre el valle del Vinalopó como una fortaleza visible a gran distancia. Su castillo es uno de los símbolos de la localidad y desde él obtendremos una de las vistas más increíbles de toda la comarca, perdiéndose la vista, así mismo, hacia tierras manchegas y murcianas, ya que pueden llegar a apreciarse núcleos como Caudete o Yecla, así como la localidad vecina de Villena.

El castillo de Biar, uno de mejor conservados de la Comunitat Valenciana, es una construcción de época almohade, cuya obra se puede datar en los siglos XII-XIII. Tras la conquista por parte de Jaime I, el castillo adquirió mayor protagonismo ya que, como se ha señalado, Biar constituía la frontera meridional del Reino de Valencia, una tensa frontera con la corona castellana que habría que mantener bien defendida. El castillo es, desde 1931, bien de interés cultural y ha sido objeto de algunas restauraciones. En la actualidad se puede visitar y admirar, desde lo alto de la torre del homenaje, una hermosa panorámica de la villa y el valle del Vinalopó. Para más información consultad el apartado de turismo de la página web del ayuntamiento de Biar: http://www.biar.es/

El Castillo de Biar corona un elevado cerro en torno al cual se concentra el caserío de la localidad.

El Castillo de Biar corona un elevado cerro en torno al cual se concentra el caserío de la localidad.

Detalle del castillo de Biar.

Detalle del castillo de Biar.

En Biar existen también restos de sus antiguas murallas musulmanas, de las cuales quedan aún en pie dos de sus puertas: el Arc de Sant Roc (o Porta de Xàtiva) y el Arc de Jesús, este último con un arco ojival así como una pequeña torre en la calle Torreta. Ambas puertas dan paso a una serie de tortuosas y estrechas calles que nos llevan al centro urbano medieval del núcleo, un entramado de vías radioconcéntricas y perpendiculares en torno a la fortaleza que anteriormente hemos descrito de forma breve.

Port de Sant hhadhs, en el antiguo lienzo de la muralla.

Arc de Jesús, en el antiguo lienzo de la muralla.

Arc de Sant Roc o Porta de Xàtiva, otro de los accesos al centro histórico de Biar.

Arc de Sant Roc o Porta de Xàtiva, otro de los accesos al centro histórico de Biar.

En el ámbito de las construcciones religiosas, en Biar destaca la Iglesia Parroquial de Nostra Senyora de l’Assumpció, una obra del gótico final valenciano (s. XV) con portada renacentista y un elevado campanario barroco del XVIII.

Nostra Senyora de l'Assupmció, iglesia parroquial del núcleo.

Nostra Senyora de l’Assupmció, iglesia parroquial del núcleo.

Portada renacentista de la Iglesia parroquial de Nostra Senyora de l'Assupció.

Portada renacentista de la Iglesia parroquial de Nostra Senyora de l’Assupció.

Por otro lado, existen numerosas pequeñas capillas góticas diseminadas por todo el casco urbano. A unos kilómetros al este de Biar se encuentra el Santuario de Nostra Senyora de Gràcia, una obra del siglo XVIII de estilo generalmente neoclásico aunque con ciertos toques barrocos, como el de su portada.

Santuario de Nostra Senyora de Gràcia, obra barroca y neoclásica situada a las afueras de Biar.

Santuario de Nostra Senyora de Gràcia, obra barroca y neoclásica situada a las afueras de Biar.

Siguiendo nuestro recorrido por la localidad, hay que destacar una serie de edificaciones civiles, muy características de este apacible lugar y que se corresponden con la renovación del núcleo en el siglo XVIII. El Ayuntamiento, un edificio palaciego de los siglos XVIII-XIX y el Museo Etnográfico Municipal de Biar se ubican en el bello marco arquitectónico de la Plaça de la Constitució, donde también se encuentra la Iglesia parroquial de la que hemos hablado anteriormente.

Palacio de los siglos XVIII-XIX, situado en la Plaça de la Constitució, sede del actual ayuntamiento de Biar.

Palacio de los siglos XVIII-XIX, situado en la Plaça de la Constitució, sede del actual ayuntamiento de Biar.

Del mismo modo, la actual Casa de Cultura ocupa el antiguo solar de la Iglesia de San Miguel Arcángel, del siglo XVIII, y lugar de ubicación de los frailes franciscanos. Por otro lado, no hay que olvidarse de visitar el Passeig de l’arbre del plàtan, un espacio verde que nos lleva al Santuario de Nostra Senyora de Gràcia y que cuenta con un magnífico ejemplar de “Platanus orientalis”. Poco después de dejar este singular paseo y, si nos dirigimos al Santuario, encontraremos el Pou de les Neus, un ejemplo de arquitectura funcional del siglo XVIII que servía para guardar las nieves invernales y elaborar posteriormente helados, sorbetes y bebidas.

Pou de les Neus, una curiosa construcción del siglo XVIII utilizada para albergar nieve destinada a la elaboración de helados, bebidas y sorbetes.

Pou de les Neus, una curiosa construcción del siglo XVIII utilizada para albergar nieve destinada a la elaboración de helados, bebidas y sorbetes.

A las afueras de Biar se encuentra el Aqüeducte ojival, del siglo XVII, construido para abastecer de agua a la villa y salvar la rambla dels Molins. Desde este espacio se puede observar la magnificencia del casco urbano de Biar presidido por su castillo.

Finalmente no podemos olvidarnos de que callejear por Biar es descubrir pequeños tesoros que puede pasar desapercibidos para el visitante: casas blasonadas, fuentes, ermitas, callejones empinados, escalinatas y un sinfín de espacios que tú mismo debes descubrir.

Una de las calles del centro histórico de Biar.

Una de las calles del centro histórico de Biar.

Conjunto de construcciones características del centro histórico de Biar.

Conjunto de construcciones características del centro histórico de Biar.

Por lo que respecta a fiestas y manifestaciones culturales, Biar destaca por sus tradicionales “moros y cristianos”, una celebración que, a principios de mayo, rememora las batallas entre las tropas aragonesas de Jaime I y la población musulmana de Biar en 1245. Si pretendes planificar tu visita por la localidad, contacta con la oficina de turismo, ya que se ofrecen algunas rutas guiadas perfectamente explicadas.

PARA SABOREAR

La gastronomía de Biar es amplia, abundante y variada, pues el pertenecer a un rico territorio agrario, se han desarrollado exquisiteces culinarias. Como buena tierra levantina, Biar ofrece numerosas variedades de arroz, destacando el arroz caldoso, elaborado con carne de conejo, fundamentalmente. Del mismo modo, las comidas invernales incluyen la “Olleta”, plato de cuchara con carne de cerdo, alubias, arroz, acelgas y nabos preparados con un buen aceite de oliva y el Puchero con Pelotas. Como en todo este espacio interior, también es muy apreciado el gazpacho de conejo, formado por una torta de harina, carne de conejo, cebolla, caracoles y setas, muy similar al gazpacho manchego o al gazpacho yeclano. En cuanto a postres, no podemos dejar de probar los deliciosos buñuelos de calabaza, el turrón de nieve (con harina de almendra) y las pastas (de influencia musulmana).

La existencia de una considerable extensión dedicada a olivar en Biar, ha posibilitado que el municipio se convirtiese en uno de los principales productores de aceite de oliva de la provincia. Así mismo es destacable la almendra, que abastece la industria turronera y sirve para la elaboración de los diferentes pasteles y postres de la repostería local.

MÁS INFORMACIÓN

Para más información, te recomendamos las siguientes direcciones web:

http://www.biar.es/

http://turismobiar.com/

http://comunitatvalenciana.com/donde-ir/ciudades/costa-blanca/biar

http://www.rutacastillosvinalopo.net/

OLIVENZA (BADAJOZ)

 

Torreones de la muralla

Situada al Oeste de la provincia de Badajoz, con una población de poco más de 12.000 habitantes y una superficie de 430 km2 en su término municipal, la Muy Noble, Notable y Siempre Leal Ciudad de Olivenza no ha podido nunca vivir ajena a su cercanía del vecino Portugal. No en vano, se sitúa en la orilla oriental del Guadiana, río que tradicionalmente ha ejercido de frontera natural con el país luso, al que perteneció hasta hace poco más de dos siglos. La Olivença portuguesa, cedida a este país en 1297 como forma de zanjar la intervención portuguesa en las trifulcas castellanas entre el infante Juan y su sobrino (y posterior rey Fernando IV), no volvería a ser española hasta la “Guerra de las Naranjas” en 1801. Más de cinco siglos de historia portuguesa han dejado una innegable huella en su estilo arquitectónico, tradiciones, fiestas, gastronomía y por supuesto, en el idioma. Aunque Olivenza era una comarca bilingüe de mayoría lusohablante hasta la década de los 1950, actualmente el uso del portugués es muy minoritario y tan solo  lo hablan los nacidos antes de esa fecha, aunque muchos jóvenes lo estudian como lengua extranjera en la escuela.

COMO LLEGAR

La forma más habitual de acceder a Olivenza es desde la ciudad de Badajoz (conectada con Madrid a través de la A-5), de la que dista 27 km y con la que se conecta a través de la carretera regional EX-107. Si se accede desde el sur, mediante la Autovía de la Plata A-66 (Sevilla-Gijón) se puede tomar la salida hacia Zafra y mediante la nacional N-432 llegar a la localidad de La Albuera, a su vez conectada con Olivenza a través de la regional EX-105. Por último, si se desea visitar Olivenza en un viaje de regreso desde Portugal, desde la localidad de Elvas (conectada con Lisboa mediante la autopista de peaje A6/IP7) también se puede acceder a Olivenza a través de la mencionada EX-105.

BADAJOZ

 

Localización del municipio de Olivenza en la provincia de Badajoz

 

 

Lo que no debes perderte

La Olivenza monumental destaca por su arquitectura militar, fruto de la situación en la que quedó tras el Tratado de Alcañices (1297): enclave portugués en la margen izquierda del Guadiana. El rey portugués Don Dinis comenzó a reparar la primitiva cerca templaria levantando altas murallas con foso, puertas fortificadas en cada cara y torres en los ángulos.

Alcázar y Torre del Homenaje: Una de las primeras edificaciones en construirse fue el alcázar, una especie de ciudadela amurallada dentro de la ciudad fortificada, con salida independiente al exterior. Se trataba de una zona residencial destinada al gobernador o alcaide y a su guarnición, integrada por diversas dependencias dispuestas en torno la torre principal o Torre del Homenaje. En el interior del alcázar se encontraba la antigua Panadería del Rey, de finales del siglo XVIII, que aún conserva las cuatro chimeneas cilíndricas de sus hornos. Aconsejamos visitar el Museo Etnográfico González Santana (instalado en el castillo y la antigua panadería), que recoge los usos y costumbres del pueblo de Olivenza desde finales del siglo XIX.

Alcázar y Torre del Homenaje

Otra vista del conjunto

Ciudadela:  La primera muralla de la ciudad protegía el casco antiguo de Olivenza, que mantiene  la estructura original de un cuadrilátero con cuatro puertas, cortado por dos calles perpendiculares que se cruzan en el centro. El conjunto  contaba con altos y anchos muros de 12 x 3 m. y un total de 14 torres, en cada cortina se abría una puerta fortificada con torreones, conservándose el aspecto original de dos de ellas: Alconchel y Los Ángeles. Otra de ellas, la Puerta de la Gracia sólo mantiene el arco, mientras que la antigua puerta de San Sebastián, en el lado norte (derribada en 1854)  ha sido enteramente reconstruida en el año 2006.

Muralla  de la ciudadela

Puerta de los Ángeles

Una vista de la calle Duque de Cadaval con la Puerta de la Gracia al fondo

Puerta de San Sebastián, reconstruida en el año 2006

Muralla abaluartada: El cuarto cinturón defensivo de Olivenza (no se conserva casi nada del segundo y tercero), se construyó en el siglo XVII y aún conserva la mayor parte de sus nueve baluartes originales, aunque algunos  han sido reformados para otros usos como plaza de toros (baluarte de la Cortadura) o auditorio (baluarte del Príncipe). Algunos de ellos se encuentran mal conservados y con su terraplén utilizado para viviendas o usos ganaderos. Uno de los mejor conservados es el baluarte de la Reina Gobernadora (llamado así en honor de la reina doña María I), unido al baluarte de San Juan de Dios por una cortina donde se abre la única puerta del baluarte que se conserva, llamada “del Calvario”.

Uno de los baluartes que se conservan en Olivenza

Palacio de los Duques de Cadaval. Construido a mediados del siglo XV, a la derecha de la puerta de la Gracia y apoyado sobre la muralla medieval, en realidad se trata de la “Casa da Câmara” (Casa Consistorial). En su fachada  destaca la singular puerta principal en estilo manuelino, que se ha convertido en el símbolo identificativo de la ciudad.

Magnifica portada manuelina, símbolo de Olivenza

Edificios religiosos. Destacan las iglesias de estilo manuelino portugués de Santa María Magdalena, construida en la primera mitad del siglo XVI como lugar de residencia de los obispos de Ceuta, y Santa María del Castillo, construida entre 1584 y 1627 sobre el lugar donde estuvo la primera iglesia oliventina, del siglo XIII. Además, son dignos de reseñar  el Convento de San Francisco (finales del siglo XVI) y el Convento de Nuestra Señora de la Concepción (siglos XVI-XVII), actualmente cercados por sendos baluartes.

Iglesia Santa María del Castillo

Puente de Ajuda: Construido a principios del S. XVI por orden del rey portugués Don Manuel para facilitar la conexión y socorro a la plaza de Olivenza, ha sufrido numerosas destrucciones y reconstrucciones pero actualmente  se encuentra en ruinas. Su última destrucción ocurrió en 1709 durante la Guerra de Sucesión Española, cuando  las tropas españolas volaron sus arcos centrales para impedir el auxilio a la plaza de Olivenza.  El puente tenía una longitud total de 380 metros de longitud y poseía el arco central más amplio de su época, su aspecto actual es fruto de la restauración parcial llevada a cabo durante el año 2003. Unos doscientos metros aguas abajo se ha construido un nuevo puente para conectar los municipios de Elvas (Portugal) y Olivenza.

Restos del histórico Puente de Ajuda

Dehesa.  Merece la pena contemplar  desde algún lugar elevado el paisaje que rodea Olivenza, dominado indiscutiblemente por la dehesa: un ecosistema creado por el ser humano a partir de los bosques primitivos de encinas donde habita el cerdo ibérico.

Vista de la dehesa pacense

PARA SABOREAR

Los platos de la gastronomía oliventina son comunes a los de otras localidades extremeñas, aunque fuertemente influenciados por la cocina portuguesa. Junto con el cocido, la caldereta o las migas extremeñas destacan los platos a base de carne de caza, como la perdiz estofada o el arroz con liebre.

Como en toda Extremadura, se pueden disfrutar los productos típicos del cerdo ibérico criado en las dehesas cercanas (jamón, lomo, salchichón, chorizo, secreto o solomillo ibérico, etc.). Pero si prefieres el pescado, por la influencia de Portugal, no te será difícil encontrar bacalao en casi todas las cartas de restaurantes.

Y para terminar una buena comida, nada como degustar  alguno  de la multitud de dulces típicos de Olivenza, como la torta de chicharrón, las perrunillas, el piñonate, las asubías, el bollo podre, y la estrella de la repostería oliventina, la Técula-Mécula. Este dulce típico, de origen portugués, y cuyo nombre significa “para tí, para mí” se elabora con huevos, manteca de cerdo, mantequilla, almendra y azúcar.

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Técula Mécula elaborada en la Pastelería Fuentes, un referente en la repostería oliventina

Para conocer más sobre la “disputa” hispano-lusa por Olivenza, puedes leer este artículo de El País http://elpais.com/diario/2006/12/04/espana/1165186813_850215.html o visitar la página del “Grupo dos Amigos de Olivença” http://www.olivenca.org

Para ampliar tu información turística sobre Olivenza:

http://www.ayuntamientodeolivenza.com

VALDERROBRES / VALL-DE-ROURES (TERUEL)

Valderrobres, uno de los pueblos más bonitos de España. No es una afirmación personal, que podría ser perfectamente válida, sino que se trata de una certificación dada a los espacios de mayor calidad en la conservación del patrimonio cultural y natural. Valderrobres lo es y se lo merece, porque su parte histórica es un auténtico monumento de excelente y cuidado patrimonio.

Valderrobres, o Vall-de-roures, su topónimo en catalán (hablado aquí por una buena parte de su población), es un municipio situado en el noreste de la provincia de Teruel, muy próximo al límite con Catalunya e incluido en la comarca de Matarraña / Matarranya, de la que ejerce como capital administrativa. Con un total de 124,04 km2 y 2.310 habitantes (de los cuales la práctica totalidad vive en la capital municipal), Valderrobres es el municipio de mayor superficie y población de toda la comarca.

Localización del municipio de Valderrobres en la provincia de Teruel

Localización del municipio de Valderrobres en la provincia de Teruel

Los orígenes de Valderrobres hay que rastrearlos en la época de dominación musulmana, si bien su territorio estuvo ya poblado desde la Antigüedad. La denominada Peña de Aznar Lagaya o “La Caixa” parece ser uno de los lugares de referencia en la reconquista de este territorio ya que, entre la leyenda y la realidad, el conde aragonés Aznar I Galíndez y sus sucesores presumiblemente dirigieron desde aquí ataques a los musulmanes. Durante el reinado de Alfonso II el Casto, estos territorios caen bajo dominio cristiano, concretamente en el año 1169, siendo posteriormente donados al obispado de Zaragoza y, sucesivamente a la casa Oteyza hasta el siglo XIV. Es, por tanto, en las postrimerías del siglo XII cuando posiblemente se inicie el camino del núcleo de Valderrobres en la historia, consiguiendo carta de población en 1183.

El centro histórico de Valderrobres está declarado Conjunto Histórico-Artístico desde 1931

El centro histórico de Valderrobres está declarado Conjunto Histórico-Artístico desde 1931

A principios del siglo XIV, la villa pasa de nuevo a manos del ya arzobispado de Zaragoza, del que formará parte hasta el siglo XIX, y será durante dicha centuria y las dos siguientes cuando comience a crecer de forma considerable, tanto en número de habitantes como en construcciones, religiosas y civiles. En los siglos XVIII y XIX, la instalación de fábricas de papel hizo que, nuevamente, el núcleo incrementase su población, aunque se vio muy afectado tanto por las guerras carlistas de principios del XIX como por la Guerra Civil Española, etapa en la cual se ensayó una colectividad anarquista, disuelta en 1938.

CÓMO LLEGAR

A pesar de las complicadas comunicaciones de este montañoso territorio, Valderrobres se encuentra en la carretera regional A-231, que comunica el Bajo Aragón con la “Terra Alta” de Tarragona. Si procedes desde el sur, el mejor acceso es a través de la N-232 por Morella y Monroyo, población a partir de la cual se toma la A-1414 que finaliza directamente en Valderrobres. Desde Zaragoza, el acceso más frecuente es también la N-232 hasta Valdealgorfa, para tomar luego la ya mencionada A-231. Desde Tarragona, se accede directamente a través de la A-231 y la T-330 por Horta de Sant Joan y Arnes.

LO QUE NO DEBES PERDERTE

Valderrobres fue declarada como Conjunto Histórico-Artístico en 1931, por lo cual, su bien conservado centro histórico y sus estrechas calles medievales hacen honor a dicho título. Si bien toda la villa es, en sí, un monumento, vamos a destacar una serie de elementos que no te puedes perder.

Imagen de una construcción popular en Valderrobres

Imagen de una construcción popular en Valderrobres

Otra imagen de las construcciones del centro de Valderrobres

Otra imagen de las construcciones del centro de Valderrobres

El castillo-palacio de Valderrobres, edificio de los siglos XIV-XV es el heredero de un antiguo castillo que, por orden de García Fernández de Heredia, arzobispo de Zaragoza, se convierte en un palacio episcopal o castillo-palacio. Esta construcción preside Valderrobres, siendo uno de sus referentes y la más importante imagen que proyecta el pueblo.

Castillo-Palacio de Valderrobres, presidiendo el núcleo monumenta

Castillo-Palacio de Valderrobres, presidiendo el núcleo monumental

Detalle de un ventanal gótico del interior del Castillo-Palacio de Valderrobres

Detalle de un ventanal gótico del interior del Castillo-Palacio de Valderrobres

La Iglesia de Santa María la Mayor es un esplendoroso ejemplo del gótico de la Corona de Aragón del siglo XIV. Con su imponente portada, formada por arquivoltas de arco ojival y su gran rosetón, se muestra anexa al castillo-palacio, siendo un conjunto monumental de gran belleza.

Iglesia de Santa María Mayor, un buen ejemplo del gótico aragonés

Iglesia de Santa María la Mayor, un buen ejemplo del gótico aragonés

El puente de piedra sobre el Matarraña y el Portal de San Roque forman parte también del conjunto monumental de Valderrobres. Dicho portal parece estar relacionado con las antiguas murallas de la villa, que se pueden apreciar aún hoy en ciertas partes del núcleo, como en el Portal Vergós, y posiblemente esté fechado a finales del XIV o principios del siglo XV.

Portal de San Roque, el acceso al conjunto histórico de Valderrobres a través del puente sobre el Matarraña

Portal de San Roque, el acceso al conjunto histórico de Valderrobres a través del puente sobre el Matarraña

En el casco monumental de Valderrobres se encuentran, además, a Casa Consistorial, bello ejemplo de arquitectura manierista de finales del XVI; así como la Fonda de la Plaza y la cárcel medieval.

Casas consistorial (derecha) y Fonda de la Plaza (izquierda). Dos construcciones que embellecen el centro de Valderrobres

Casa consistorial (derecha) y Fonda la Plaza (izquierda). Dos construcciones que embellecen el centro de Valderrobres

PARA SABOREAR

La situación de Valderrobres como comarca interior en el área mediterránea le proporciona una gran variedad de productos de huerta y unas sabrosas carnes. Jamón (con Denominación de Origen Teruel), chorizo, cecinas y un sinfín de embutidos son el mejor elemento para iniciar una buena comida en esta monumental población, y que, deberían de ser acompañados con los buenos quesos de cabra y oveja de la comarca, así como por los mejores tintos que te pueden ofrecer estas tierras. No menos importante es la trufa, el oro negro de Teruel, un producto más que apreciado en la cocina aragonesa para perfumar y aderezar diferentes platos.

Queremos destacar un par de recetas características de este espacio. Por un lado, la pierna de cordero rellena y, por otro el conejo en escabeche. En todos los establecimientos hosteleros de Valderrobres son un plato exquisito que no te debes perder. Si son elaborados con aceite de oliva de la zona, mucho mejor, ya que aquí se produce en cantidades importantes y es de un intenso sabor.

Para finalizar, buenos postres elaborados a base de almendras (secalls, atmellats, rosquilles), miel y azúcar. Destacamos, entre otros, las “casquetes” (tortas rellenas de confitura de calabaza), los “crespells” (miel sobre hojas de borraja) y el “coc amb mel”, realizado con huevos, almendras, harina, miel y aceite de oliva, especialmente en la época de recogida de la aceituna.

"Crespells" un típico postre aragonés, también presente en la cocina de Valderrobres. Foto: Semontanés http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Crespillo.JPG (http://creativecommons.org/licenses/by/3.0/deed.en)

“Crespells” un típico postre aragonés, también presente en la cocina de Valderrobres. Foto: Semontanés http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Crespillo.JPG (http://creativecommons.org/licenses/by/3.0/deed.en)

 MÁS INFORMACIÓN

Para más información, te recomendamos las siguientes direcciones web:

http://www.valderrobres.es/InternetRural/valderrobres/home.nsf

http://www.matarranyaturismo.es

http://www.turismodearagon.com/web/

http://www.teruelversionoriginal.es/

ELANTXOBE (BIZKAIA)

Elantxobe, un pequeño puerto bizkaíno que desciende por el acantilado hacia el bravo Cantábrico, pintoresco, original, de difícil orografía, único. Son muchos los adjetivos que pueden describir a este curioso espacio, incluido dentro de la comarca de Busturialdea, en la costa norte de Bizkaia.

Vista de Elantxobe desde su puerto

Vista de Elantxobe desde su puerto

Su término municipal es el segundo de menor tamaño de la provincia de Bizkaia y uno de los más pequeños de Euskadi, con tan sólo 1,85 km2. Su población es de 393 habitantes, concentrados prácticamente todos en la propia villa, con pequeños caseríos diseminados.

Los orígenes de Elantxobe hay que buscarlos en el siglo XVI, pese a que posiblemente ya hubiese algún asentamiento previo en las proximidades de la actual villa. Es en 1524  cuando se tiene constancia de un pequeño burgo de pescadores cuyo puerto es de reducidas dimensiones,  hecho que no fue impedimento para que fuese creciendo paulatinamente atraído por los empleos generados por la actividad pesquera. De hecho, este crecimiento poblacional se tradujo, así mismo, en el incremento de las construcciones y el desarrollo de su puerto, evitando así, los duros embates del Cantábrico. En toda esta etapa, Elantxobe estaba integrado en el concejo de Ibarrangelu, del que se segregará con la constitución de los ayuntamientos de la etapa liberal (principios del XIX).

CÓMO LLEGAR

A pesar de los complicados accesos a Elantxobe, hoy día las mejoras en las comunicaciones de la accidentada costa de Bizkaia han posibilitado que el pueblo no haya quedado aislado de los principales núcleos urbanos. El acceso más importante es el que se realiza a través de la carretera BI-2237, que enlaza directamente con la BI-2238 (Gernika-Lekeitio). Desde Bilbao, el acceso se realiza a través de la villa de Gernika y desde San Sebastián, la mejor opción es partir hacia Lekeitio. Los accesos en autobús se facilitan con la existencia de una plataforma giratoria situada a la entrada del pueblo para evitar maniobras complicadas.

Localización de Elantxobe en la provincia de Bizkaia

Localización de Elantxobe en la provincia de Bizkaia

LO QUE NO DEBES PERDERTE

Elantxobe no es un núcleo de gran monumentalidad, no obstante, lo compensa a la perfección tanto con su propio emplazamiento como por la originalidad de las construcciones, ladera abajo hacia su puerto. La mayor parte de las edificaciones son de los siglos XVIII, XIX y XX, incluida la Iglesia de San Nicolás de Bari, erigida en 1803 con el dinero de la cofradía de pescadores de la villa.

Construcciones de la parte alta de Elantxobe, donde se ubica la plataforma giratoria para autobuses

Construcciones de la parte alta de Elantxobe, donde se ubica la plataforma giratoria para autobuses

Callejuela con escaleras de la parte alta de Elantxobe

Callejuela con escaleras de la parte alta de Elantxobe

Dar un paseo por las empinadas callejuelas del pueblo y llegar hasta el puerto es toda una delicia. Pese a las complicadas subidas y bajadas, merece la pena acceder por el centro del núcleo (no accesible con automóvil debido a la existencia de escaleras y a las empinadas calles) y bajar hacia el puerto parándonos en cada mirador para apreciar la belleza del núcleo y de los acantilados de Peña Ogoño.

Construcciones del centro del pueblo. En primer plano, una inscripción del siglo XVIII

Construcciones del centro del pueblo. En primer plano, una inscripción del siglo XVIII

Si te resulta incómodo subir y bajar, lo mejor es acceder directamente hacia el puerto, donde encontrarás algunas tabernas típicas donde se sirve el mejor pescado y los platos más originales del Euskadi marinero.

Otra pintoresca imagen de Elantxobe con la "ikurriña" o bandera de Euskadi

Otra pintoresca imagen de Elantxobe con la “ikurriña” o bandera de Euskadi

PARA SABOREAR

Como en toda la costa bizkaína, Elantxobe goza de los mejores platos de pescado y marisco, con productos frescos y minuciosamente elaborados. Queremos destacar sobre todo el bonito, las sardinas y las anchoas. Con bonito se elabora el tradicional Marmitako, un plato en el que dicho pescado es regado con la famosa salsa bizkaína (tomate, pimiento choricero o pimiento fresco, cebolla, ajo…) que se puede acompañar con patata cocida o estofada.

Marmitako, un plato muy típico de la costa de Euskadi. (Adaptación del trabajo original de Núria Pueyo, http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Marmitako.JPG) Licencia: http://creativecommons.org/licenses/by-sa/2.5/deed.en

Marmitako, un plato muy típico de la costa de Euskadi. (Adaptación del trabajo original de Núria Pueyo, http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Marmitako.JPG) Licencia: http://creativecommons.org/licenses/by-sa/2.5/deed.en

Del mismo modo, podemos tomar también Zurrukutuna, sopa de ajo con bacalao, sencilla y sabrosa. Para acompañar, nada mejor que un Txakolí de Bizkaia, con denominación de origen, un vino blanco muy apreciado en estas tierras. Si quieres conocer más sobre este producto, visita la siguiente web:

http://www.bizkaikotxakolina.org/

MÁS INFORMACIÓN

Para más información, te recomendamos las siguientes direcciones web:

http://www.elantxobe.eu/es-ES/

http://www.bizkaiacostavasca.com/index.aspx

http://turismo.euskadi.net/es/

CEHEGÍN (MURCIA)

Brillando en el Noroeste de Murcia y con casi dos milenios de historia, nos encontramos con el núcleo de Cehegín, un monumental y hermoso pueblo emplazado en una pequeña colina en el interfluvio de los ríos Quípar y Argos, que forman amplias huertas al norte del municipio, por las cuales también destaca esta localidad murciana.

Vista nocturna de la localidad de Cehegín

Vista nocturna de la localidad de Cehegín

El municipio de Cehegín posee una extensión total de 299,29  km2 y se ubica en la comarca del Noroeste de Murcia. Este territorio está poblado por un total de 16.267 habitantes según datos de 2013, concentrados mayoritariamente en su capital municipal (14.051 habitantes), si bien existen algunas importantes pedanías como Valentín, Canara o Cañada de Canara.

Localización del municipio de Cehegín en la Región de Murcia

Localización del municipio de Cehegín en la Región de Murcia

Los restos de poblamiento que hoy encontramos en el término municipal de Cehegín sugieren una antigüedad de al menos unos 6.000 años, pues existen algunas cuevas con pinturas rupestres del Eneolítico y algunos restos de poblados del Calcolítico. No obstante, el principal asentamiento poblacional se inicia en la etapa íbera: Begastri. En este importante yacimiento arqueológico, situado a pocos kilómetros del actual núcleo urbano de Cehegín se han encontrado restos de cerámica íbera y se sabe que fue poblada tanto por romanos como por visigodos, siendo estos últimos los que ampliaron su superficie construida y su muralla.

Con la invasión musulmana, Begastri fue poco a poco despoblándose, viéndose sustituida por el actual núcleo de Cehegín en la colina de El Puntarrón, y que será poblado por la tribu de los zenehegíes: este es el origen del actual Cehegín.

La reconquista castellana en el siglo XIII provocó que las tierras de Cehegín prácticamente se despoblasen en los años siguientes, por lo que se hizo necesaria una constante repoblación, que no llegará a ser efectiva hasta el siglo XIV. A partir de aquí y con la conquista del Reino de Granada por los castellanos, Cehegín comenzará a ser ya un importante núcleo bajo el poderío de la Orden de Santiago y la teórica dependencia del núcleo de Caravaca de la Cruz.

En los siglos siguientes y, pese a la crisis del XVII, Cehegín continuó brillando con luz propia, especialmente en el XVIII, etapa en la que se incrementa considerablemente su espacio construido y en la que su economía, basada en la agricultura de sus fértiles huertas, destaca en toda la Región de Murcia. Ya en el XIX la industria textil derivada del esparto y del cáñamo y la explotación de hierro hicieron de Cehegín un pequeño núcleo desarrollado en el noroeste murciano.

CÓMO LLEGAR

Para llegar a Cehegín la mejor opción, si se proviene de la capital regional, es tomar la autovía del Noroeste de Murcia (RM-15), que une Murcia con Caravaca de la Cruz. Desde Andalucía, más en concreto accediendo desde Granada, se puede tomar la carretera regional RM-730 que finaliza en dicha autovía RM-15. La carretera regional RM-714 enlaza Cehegín con poblaciones como Calasparra y Cieza, y resulta un buen acceso si provenís de Albacete y el centro de la Península.

LO QUE NO DEBES PERDERTE

Cehegín fue declarada como Conjunto Histórico-Artístico en 1982, por lo cual, su bien conservado centro histórico y sus estrechas calles hacen honor a dicho título. Toda la villa es digna de admirar, pero destacan fundamentalmente su considerable centro histórico y el yacimiento arqueológico de Cabezo Roenas, donde se encuentra Begastri.

Vista del centro histórico de Cehegín

Vista del centro histórico de Cehegín

La iglesia mayor de Santa María Magdalena es el monumento que más destaca en el perfil urbano de Cehegín. Se trata de una construcción religiosa de los siglos XV-XVI, de estilo renacentista y que se ubica en la parte alta del centro histórico, desde la cual se ofrecen hermosas vistas sobre los valles del Quípar y el Argos, apreciando además sus hermosas huertas. Otras construcciones religiosas de importancia en Cehegín y que se diseminan tanto por el centro histórico como por barrios extramuros son el Santuario de la Santísima Virgen de las Maravillas y la Ermita de la Sangre de Cristo (ambas del s. XVI), la Iglesia de la Soledad, del XVIII y la Ermita de la Purísima concepción, renacentista y recientemente restaurada.

Iglesia Mayor de Santa María Magdalena, en la Plaza del Castillo

Iglesia Mayor de Santa María Magdalena, en la Plaza del Castillo

La Plaza del Castillo, situada también en la parte elevada del centro histórico es un espacio arquitectónico de bella factura y donde se encuentran, por un lado, unos curiosos soportales del siglo XVIII, que albergaban estancias para ciertas familias nobles en los distintos espectáculos que se representaban en Cehegín a lo largo de esta centuria.  Así mismo en esta plaza se encuentran algunos palacios nobiliarios como el Palacio de los Fajardo, del siglo XVIII, y la Casa del Concejo, del XVII, actual sede del Museo Arqueológico de Cehegín.

Soportales en la Plaza del Castillo de Cehegín

Soportales en la Plaza del Castillo de Cehegín

Palacio de los Fajardo, una vistosa construcción en la parte alta de la villa

Palacio de los Fajardo, una vistosa construcción en la parte alta de la villa

Desde esta plaza del Castillo podemos darnos una vuelta por el Cehegín más antiguo, el de origen musulmán en el que encontraremos pequeñas callejuelas tortuosas, cuestas, escaleras, así como restos de la antigua muralla musulmana, cuya mayor representación en la actualidad es la Puerta de Caravaca. Otra puerta de acceso a la antigua ciudad musulmana es la Puerta de la Villa, remodelada en el siglo XV y que, según algunos estudios, pudo ser el único acceso a la ciudad en época medieval.

Puerta de Caravaca, un vestigio de las antiguas murallas musulmanas de Cehegín

Puerta de Caravaca, un vestigio de las antiguas murallas musulmanas de Cehegín

Saliendo de la Plaza del Castillo y por diversas callejuelas de acceso a ella encontramos un buen número de palacetes y casas nobiliarias, hecho que nos lleva a pensar la importancia que tuvo Cehegín especialmente durante toda la Edad Moderna. Si las recorremos podemos observar cómo se van sucediendo las distintas construcciones nobles. Entre ellas queremos destacar los palacios de la Plaza del Mesoncico (Casa de Don Octavio, barroco del siglo XVIII y Hospital Real de la Piedad, de la misma centuria); la Casa Jaspe (ss. XVIII-XIX) bellamente ornamentado y con un salón interior de estilo rococó; el Casino de Cehegín, del siglo XVII; la Casa de la Tercia, barroca, actual casa de la Tercera Edad, así como otras pequeñas casas nobiliarias que deberás descubrir callejeando por este precioso centro histórico.

Casa de Don Octavio, edificio barroco en la Plaza del Mesoncico

Casa de Don Octavio, edificio barroco en la Plaza del Mesoncico

Una de las calles con escalinatas del centro histórico de Cehegín

Una de las calles con escalinatas del centro histórico de Cehegín

Calle Mayor de Cehegín, con numerosas construcciones blasonadas y edificios populares del siglo XVIII

Calle Mayor de Cehegín, con numerosas construcciones blasonadas y edificios populares del siglo XVIII

Como complemento a esta visita al casco histórico de Cehegín, puedes darte un bonito paseo por la Vía Verde del Noroeste de Murcia, que ocupa el antiguo trazado del ferrocarril entre Alcantarilla y Caravaca de la Cruz y que discurre también por el municipio de Cehegín. Aquí podrás encontrar más información:

http://www.viaverdedelnoroeste.com/

Queremos dedicar un apartado especial al yacimiento de Cabezo Roenas, donde se encuentran los restos de la ciudad romano-visigoda de Begastri. Como ya hemos indicado anteriormente, existen restos cerámicos que nos hacen pensar ya en un importante poblamiento en época íbera, la etapa anterior a la llegada de los romanos. Begastri cobró importancia con la conquista de Roma, siéndole concedido el título de “municipium” romano y pasando, ya en el Bajo Imperio a ser cabeza de diócesis. Con la llegada de los visigodos, pese al declive general y a la ruralización de la economía, Begastri brilló con fuerza como espacio urbano, siendo ampliado su espacio construido y su recinto amurallado. Hoy día se pueden visitar la antigua Begastri a través de una detallada y explicativa visita guiada por un módico precio. Infórmate en la página oficial de turismo de Cehegín.

Yacimiento de Cabezo Roenas, donde se encuentran los restos de la ciudad de Begastri

Yacimiento de Cabezo Roenas, donde se encuentran los restos de la ciudad de Begastri

PARA SABOREAR

Como en el resto de la región de Murcia, la gastronomía de Cehegín gira en torno a las carnes y las verduras, pero su localización en el Noroeste murciano, en un espacio donde los inviernos son más rigurosos que en las tierras bajas y costeras de la región, cobran especial importancia las comidas más “energéticas”. Es el caso de las migas, un plato muy popular en todo este espacio y que se elabora a base de harina, algunos embutidos, pimiento, ajos tiernos y que puede ser acompañado perfectamente por pescado (pescadilla, sardina, bacaladilla, etc.). Es costumbre en esta tierra tomar migas en los días nubosos que amenaza lluvia o cuando el tiempo está especialmente desapacible.

Migas, un plato muy popular en la cocina del Noroeste de Murcia

Migas, un plato muy popular en la cocina del Noroeste de Murcia

El “empedrao ceheginero” es también popular en la cocina de Cehegín. Se trata de un guiso a base de arroz, alubias blancas y verduras, apto para los días más fríos. No podemos olvidarnos de los distintos platos de arroz que se elaboran en Cehegín, en especial con el arroz de Calasparra (localidad vecina que posee un arroz con denominación de origen): podemos destacar los arroces de verduras y los de conejo y caracoles.

Otros platos destacados en este territorio son el Rin-Ran (guiso de atún con patatas y pimientos) y diversas variedades de recetas de cordero. En cuanto a los postres, destacan por su importancia los denominados “Peros de Cehegín” o “Peros de Alcuza” una variedad de manzana cultivada en las huertas de la localidad. Infórmate sobre este producto en la siguiente dirección:

http://www.perodecehegin.es/

MÁS INFORMACIÓN

Para más información, te recomendamos las siguientes direcciones web:

http://www.turismocehegin.es

http://www.murciaturistica.es/

https://www.facebook.com/turismocehegin

http://www.viaverdedelnoroeste.com/

FERMOSELLE (ZAMORA)

Fermoselle en Los Arribes del Duero: un marco incomparable donde se asienta una histórica y monumental villa del suroeste de Zamora. Con la presencia del majestuoso Duero ejerciendo de frontera entre España y Portugal y uno de sus mayores tributarios, el Tormes, haciendo lo propio entre las provincias de Salamanca y Zamora, Fermoselle se alza como atalaya en un espacio rural de increíble belleza.

El término municipal de Fermoselle tiene 68,13  km2 y se ubica en el extremo suroccidental de la provincia de Zamora, en la comarca de Sayago, ya en el límite con Salamanca y Portugal. Con 1.356 habitantes según datos de 2013, concentrados mayoritariamente en su capital municipal, Fermoselle es uno de los municipios de mayor población de la parte occidental de la provincia de Zamora.

Localización de Fermoselle en la provincia de Zamora

Localización de Fermoselle en la provincia de Zamora

Si bien se conoce la existencia de moradores desde la época Prehistórica, las evidencias de poblamiento prerromano son difusas, a pesar de que algunos historiadores como Fernández Duro hablan de un ara druidica o restos de hachas de piedra. De la época romana quedan algunos vestigios de estelas sepulcrales que se hicieron servir como material para construcciones posteriores, tal y como afirman eruditos como Ceán Bermúdez. Reconquistada por el Reino de León a los musulmanes en el siglo XI, el origen del topónimo parece estar relacionado con las voces medievales “fermosa ella”, según la creencia popular; de hecho será ya a principios del siglo XIII cuando el monarca leonés Alfonso IX conceda a la diócesis de Zamora sus posesiones en las tierras de Sayago (a excepción de doce postores regidos por el fuero del concejo de Zamora) entre las cuales se encontraba la villa de Fermoselle. Este mismo monarca concedió en 1221 una carta foral a Fermoselle, en la que confirmaba la cesión de la villa al obispo de Zamora, hecho que se constató bajo el reinado de sus sucesores. A pesar de que siguiese bajo dominio eclesiástico, Fermoselle floreció en toda la Edad Media como punto de frontera entre la Corona de Castilla y el Reino de Portugal; además, su rica agricultura, aprovechando su particular microclima en los Arribes hicieron que prosperasen los cultivos de vid, frutales y olivares.

CÓMO LLEGAR

Para llegar a Fermoselle la mejor opción, si se proviene de la capital provincial, es tomar la carretera regional CL-527, que une Zamora con dicha localidad. También se puede acceder desde Salamanca pasando por Ledesma y Trabanca, para finalmente tomar las carreteras locales SA-316 y ZA-316 que enlazan directamente con la localidad. Como se trata de un lugar alejado de las grandes vías de comunicación, se recomienda tomárselo con calma y disfrutar de los increíbles paisajes que ofrecen los entornos.

LO QUE NO DEBES PERDERTE

Fermoselle fue declarada como Conjunto Histórico-Artístico en 1974, por lo cual, su bien conservado centro histórico y sus estrechas calles medievales hacen honor a dicho título. Si bien toda la villa es, en sí, un monumento, vamos a destacar una serie de elementos que no te puedes perder si visitas Fermoselle.

Vista general de Fermoselle desde la parte más elevada de la villa

Vista general de Fermoselle desde la parte más elevada de la villa

El castillo de Fermoselle, aunque se encuentra en no muy buen estado de conservación, parece haber tenido origen en un asentamiento castreño, aunque su construcción es de los siglos XIII-XIV. De él tan sólo quedan restos de un antiguo torreón y partes de la muralla, aunque todo el conjunto ha sido declarado bien de interés cultural.

La Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, ocupa la parte central de Fermoselle: se trata de un edificio originalmente románico, del siglo XIII, aunque con reformas posteriores en los siglos XVI y XVIII, de manera que la mezcla de estilos es el factor dominante en dicha construcción. El gran tamaño de su campanario la hace visible desde gran parte de los miradores del pueblo. Dichos miradores tanto en la parte más elevada como en otros puntos de la localidad te ofrecen impresionantes vistas sobre los Arribes, la propia villa y los entornos.

Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, una mezcla de estilos en el centro de Fermoselle. Foto: Antramir. (CC BY-SA 3.0). http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fermoselle_Torre_20080908_830.jpg

Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, una mezcla de estilos en el centro de Fermoselle. Foto: Antramir. (CC BY-SA 3.0). http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fermoselle_Torre_20080908_830.jpg

El Convento de San Francisco, situado ya a las afueras del conjunto histórico de Fermoselle, es un edificio del siglo XVIII que alberga hoy día uno de los dos centros de interpretación del Parque Natural de los Arribes del Duero. Además de ser un bello ejemplo de construcción religiosa, no debes de perderte la parte temática del espacio natural de los Arribes, todo un ejemplo de conservación de un entorno emblemático para la villa de Fermoselle.

Convento de San Francisco, actual Casa del Parque Natural de los Arribes del Duero

Convento de San Francisco, actual Casa del Parque Natural de los Arribes del Duero

No queremos dejar de lado la infinidad de construcciones populares existentes en Fermoselle, por lo que debes de ser tú el que descubra las maravillas que te ofrece. Son muy numerosas las viviendas particulares construidas en granito, algunas de ellas con arcos de medio punto, arcos apuntados, pequeñas iglesias y ermitas (La Soledad, San Albín), así como el conocido Arco, vestigio de las antiguas murallas de la villa.

El Arco, vestigio de las murallas medievales de Fermoselle

El Arco, vestigio de las murallas medievales de Fermoselle

En la parte más alta, emergen algunos bolos graníticos que se confunden con las construcciones populares y que confieren al conjunto un gran valor estético. Existen hoy numerosas bodegas excavadas en el granito donde se asienta la villa, especialmente en la calle Requejo, en la parte central. En algunas de ellas se ofrecen visitas guiadas, así que no puedes perdértelas.

Viviendas características de Fermoselle, algunas de las cuales se sitúan sobre bolos graníticos

Viviendas características de Fermoselle, algunas de las cuales se sitúan sobre bolos graníticos

Calle característica del centro de Fermoselle, con construcciones de granito y algunos arcos de medio punto

Calle característica del centro de Fermoselle, con construcciones de granito y algunos arcos de medio punto

Detalle de la entrada a una vivienda particular con bodega en Fermoselle. Foto: Antramir (CC BY-SA 3.0) http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fermoselle_20080908_820.jpg

Detalle de la entrada a una vivienda particular con bodega en Fermoselle. Foto: Antramir (CC BY-SA 3.0) http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Fermoselle_20080908_820.jpg

Para finalizar este recorrido queremos hacer mención a algunos rincones característicos como la Calle Nogal, empinada y con escaleras, digna de ser visitada por sus construcciones populares, así como algunos cruceros diseminados por el núcleo y todo un sinfín de rincones que, callejeando, tienes que descubrir.

La emblemática calle Nogales, con sus construcciones características

La emblemática calle Nogales, con sus construcciones características

Uno de los característicos cruceros de Fermoselle

Uno de los característicos cruceros de Fermoselle

PARA SABOREAR

Como en el resto de la provincia de Zamora, la gastronomía de Fermoselle gira en torno a las carnes, especialmente el pollo de corral, la ternera “sayaguesa” y los asados de cabrito o lechazo churro, acompañados de un “moje” típico llamado “ajilimójili” (elaborado a base de vinagre, aceite, ajo y guindilla). La casquería también tiene su sitio aquí en forma de mollejas a la sayaguesa o cachuelas.

Lechazo asado, un plato característico de la cocina castellano-leonesa que se puede degustar también en Fermoselle. Foto: Valdavia (CC BY-SA 3.0). http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Cocina_Palentina_-_Cordero_Asado_001.JPG

Lechazo asado, un plato característico de la cocina castellano-leonesa que se puede degustar también en Fermoselle. Foto: Valdavia (CC BY-SA 3.0). http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Cocina_Palentina_-_Cordero_Asado_001.JPG

La comarca de Sayago destaca por sus guisos y pucheros con legumbres como las alubias sayaguesas o los garbanzos de la también zamorana Fuentesaúco, que poseen indicación geográfica protegida. Al ser una zona de paso entre Castilla y Portugal, algunos pescados fácilmente conservables como el bacalao están presentes en la gastronomía de Fermoselle, elaborados de diferentes formas (“a la tranca”, “a lo tío”, etc.), típicos de Cuaresma y Semana Santa.

La localización de Fermoselle en el suroeste de Zamora en plenos Arribes del Duero, en una zona donde domina un microclima particular de inviernos suaves y veranos calurosos, permite el cultivo del olivo y la incorporación del aceite y las aceitunas a la gastronomía local.

Si aún os queda sitio en el estómago podéis tomar un poco de queso de oveja o de cabra zamoranos, acompañados de un buen vino de la denominación de origen “Arribes del Duero”. Y de postre, cualquier pieza de repostería zamorana (aceitadas, bollo maimón, empiñonados, borrachos, etc) os dejará más que satisfechos.

MÁS INFORMACIÓN

Para más información, te recomendamos las siguientes direcciones web:

http://www.fermoselle.es

http://www.losarribesdelduero.com/index.php/fermoselle

http://www.turismocastillayleon.com

http://www.turismoenzamora.es/